Ubicado en pleno centro cultural e histórico de Cusco, Hotel Ruinas, ofrece un concepto diferente para aquellos turistas que buscan una experiencia más profunda.
La industria del turismo y la hotelería busca constantemente nuevas formas de sorprender a los viajeros y ofrecer un valor agregado que vaya más allá de la estadía tradicional. Un ejemplo de esta tendencia es Hotel Ruinas, en Cusco, Perú, un establecimiento con casi 30 años de trayectoria que, tras la pandemia de covid-19, decidió dar un giro a su identidad y apostar por un concepto novedoso: convertirse en el primer hotel museo del país.

La propuesta busca entregar una experiencia distinta a quienes visitan la región cusqueña, combinando el hospedaje con una aproximación más profunda a la historia, la cultura y el patrimonio del lugar. Así, la estadía deja de ser solo un espacio de descanso y se transforma en una experiencia para conectar con el destino.
Diario Emprende conversó con Marcia Cuba, gerente general del establecimiento, quien también es miembro activa de la Asociación Femenina de Ejecutivas de Empresas Turísticas del Perú (AFEET).
La empresaria comparte que esta propuesta diferenciadora surge desde el objetivo de entregar un servicio que fuera más allá del alojamiento convencional, aprovechando el poco tiempo que los turistas suelen tener para recorrer museos tradicionales.
“Pensé que además de entregar el buen servicio que ya estábamos dando, dar algo más, una experiencia que la mayoría de turistas no tiene, porque son tan pocos los días que están en Cusco y hay tanto que ver que no llegan a ir a un museo, no tienen una idea global de todas las culturas que se han desarrollado en el Tahuantinsuyo”, comparte.
Cusco fue mucho más que la capital de un imperio: fue su centro simbólico y espiritual. Su nombre en quechua, significa "ombligo del mundo" y no es casualidad. Desde esta ciudad partían los caminos que unían las cuatro regiones del Tahuantinsuyo, siendo un punto estratégico donde todo el imperio inca convergía, literal y simbólicamente.
Para materializar este concepto, el espacio dispone de una colección privada compuesta por más de 400 piezas en exhibición, con la proyección de alcanzar las 600 próximamente, todas debidamente clasificadas y aceptadas por el Ministerio de Cultura del país vecino.
La muestra incluye textiles, metales, piezas de piedra y elementos elaborados con material orgánico que reflejan el legado de distintas civilizaciones del antiguo Perú.

A ello se suma una cuidada propuesta de hospedaje, con 34 habitaciones finamente decoradas y equipadas con todo lo necesario para ofrecer una estancia cómoda y agradable a sus visitantes.
“Hay mucho interés por la propuesta. Las personas se sorprenden porque encuentran muchísimas culturas a través de todo el territorio de los países que formaban el Tahuantinsuyo. Y eso los hace sentir mucho más interesados en el Perú y en Cusco, porque era el centro de Tahuantinsuyo”, señala.
De acuerdo con la administración del recinto, la muestra se encuentra abierta tanto para los huéspedes que pernoctan en las instalaciones como para visitantes externos interesados en conocer el patrimonio cultural.
De esta manera, el proyecto fomenta un acercamiento gráfico a la historia local, permitiendo que los viajeros comprendan de mejor manera el rol histórico que cumplió el territorio como centro del Tahuantinsuyo.
“Invitar a todas las personas, no solo las interesadas en el área turística, sino también en la cultural. Y para nuestros turistas chilenos igualmente dejarlos invitados a vivir esta experiencia”, comparte Marcia Cuba.
Hotel Ruinas se encuentra ubicado en Calle Ruinas #472, en pleno centro histórico de Cusco, en Perú. Puedes conocer más sobre su propuesta diferenciadora, sus habitaciones y servicios en https://www.hotelruinas.com/ y sigue sus redes sociales (instagram) aquí.